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Sábado 16 de Diciembre de 2017

El Partido de la Muerte

08.08.2017

Por Lisandro López

 

El 9 de agosto de 1942, en pleno régimen nazi, se jugó el Partido de la Muerte​: prisioneros de guerra ucranianos, organizados en el equipo profesional FC Start, contra soldados de la Wehrmacht. Mientras su pueblo luchaba por sobrevivir, ellos se refugiaron en el fútbol. Con destellos de buen juego, pusieron de rodillas a los que luego serían sus verdugos.

 

Durante la embestida mundial llevada a cabo por el nacionalsocialismo encabezado por el Führer Adolfo Hitler, muchas cosas fueron prohibidas. El deporte, y más precisamente el fútbol, no se salvó del modus operandi de una época tiránica.

Alemania invadió la Unión Soviética en 1941; al acercarse a Kiev -principal ciudad soviética de la época, el famoso equipo Dynamo fue disuelto. Los jugadores partieron al frente, otros se quedaron a resistir con sus conciudadanos. Pero Kiev fue ocupada y varios jugadores fueron tomados como prisioneros. El arquero del legendario Dynamo de Kiev al regresar a la ciudad, consiguió trabajo en una panadería. El administrador de la misma era un fanático de los deportes y del Dynamo en particular, por lo que le propuso al ex jugador armar un equipo de fútbol de la panadería: el Football Club Start. ¿Quiénes lo integraban? La mayoría eran ex jugadores del Dynamo reunidos por el arquero y un par de otro club con gran trayectoria también: el FC Lokomotiv de Moscú. Así, el FC Start nació en la oscuridad del nazismo. Sin embargo, tuvo la irreverencia de jugar un fútbol de calidad y hasta puso de rodillas a quienes luego serían sus verdugos.

En 1942 el FC Start enfrentó en la cancha a regimientos de Rumania, Hungría y, por supuesto, Alemania. Los resultados fueron excelentes. Triunfos contundentes, con goleadas increíbles y un juego que se podría asimilar al tan deslumbrante Barcelona actual. Alto nivel, con baile incluido. Sus éxitos trascendian el ámbito deportivo: las victorias constituían una bocanada de aire fresco para el pueblo que resistía.

El régimen nazi se escandalizó al ver semejante panorama. ¿Por qué? El régimen que pretendía imponer con mano de hierro la idea de una casta superior (la aria) se ponía en duda de forma evidente. La satrapía pensó rápidamente en una solución, que ningún lector intuye puede ser otra que la muerte.

 

No sucedió eso en primera instancia, ya que a alguien del régimen se le prendió la lamparita. Supuso que antes de ese “trámite”, el Start debía ser derrotado en el césped. Para tal motivo, una unidad de militares de la Luftwaffe bastante bien preparada formó un equipo de fútbol, el FV Flakelf, e intentaron ganarle al FC Start. Pero el 6 de agosto perdieron 5 a 1. El resultado podía resulta inspirador para los ucranianos y desmoralizador para las tropas por lo que el Flakelf pidió revancha. Lejos de cualquier tipo de imparcialidad, el juez de la contienda fue un miembro de los Escuadrones de Protección -conocidos como SS. El segundo partido se jugó el 9 de agosto de 1942. El primer tiempo terminó a favor de la “visita” por 2 a 1. Como si fuera en Argentina con los barras que aprietan en los vestuarios a cualquiera que se cruza por el camino para amedrentar al oponente, integrantes del régimen nazi amenazaron a los futbolistas para que cayeran en la cancha. No resultó la apretada, debido a que el encuentro finalizó 5-3. Un detalle no menor: el referí apuró la culminación del evento porque un player gambeteó al guardavalla alemán y, con el arco vacío, giró pateando el balón a la mitad del terreno. Chicana que irritó todavía más a los irascibles alemanes.

A pesar de los éxitos deportivos y el buen juego desplegado, no hubo final feliz. Acusados de pertenecer a la inteligencia soviética, el asesinato de la mayoría, con tortura inevitable, se llevó a la práctica. Salvaron su pellejo únicamente tres futbolistas de ese equipo de valientes que, a pesar de saber lo que le deparaba el destino, puso la dignidad y el honor ante todo para jugar a la pelota. Y ganar.    

Lisandro López

Autor/a: Lisandro López

Periodista deportivo. Resultadista. Belichista (en referencia al polémico entrenador en jefe de New England Patriots). Como en Rosario todo se divide entre Central y Newell’s (al igual que en Buenos Aires entre Boca y River), siempre me interesó escribir más sobre fútbol y deportes… Del extranjero.

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